| |
COMPADREO ROCK: EL ORIGEN DE UNA ILUSIÓN.
Corría septiembre de 2008 a toda velocidad, hasta que un buen día dos servidores, Compadre Miguel y Compadre Willy, dijimos: ¡Basta ya! Hasta aquí hemos llegao.
Y así fue. El 16 de septiembre de 2008, a las 16:00 h., iniciamos el caminito por el que todavía hoy seguimos recorriendo tantas veces con ímpetu y honestidad.
Nos veíamos con las fuerzas y ganas necesarias, y con todos los instrumentos necesarios para atrevernos a abrir y despejar, entre tanto escombro, una posible vía de escape a tanta experiencia musical y emocional acumulada.
Esos instrumentos requeridos para posibilitar la construcción del camino son: el casco (es decir, conocimiento), maquinaria (experiencias vividas, conciertos…), el mono de trabajo (o sea, disponibilidad) y, sobre todo, sobre todo, muchas ganas para que nuestras inquietudes musicales y personales, y nuestra pasión por el Rock se cimentaran todas juntas para formar, así, un pedregoso camino tan duro como una roca.
Por mis neuronas controvertidas (Compadre Willy) ya rondaba algo, y ese algo era el plano de construcción y el proceso de ejecución, con lo que inmediatamente comuniqué a mi Compadre Miguel, quien, sin dudarlo, y debido al buen rollo afín que nos une, aceptó y nos pusimos manos a la obra.
Al principio, los días fueron algo duros y difíciles, pues poca gente pisoteaba el camino que acabábamos de abrir. Pocas huellas alumbraba la luz del sol…; se hacía necesario colorear y regar con esfuerzo y sudor los árboles que allí habitaban.
Para ello, nos empezamos a mover más rápido que las alas de un colibrí por este mundillo lleno de bosques, ríos y arbustos del Rock&Roll, y decidimos alargar nuestro sendero construyendo cimientos y pequeños eslabones que fueran capaces de sostener nuestra fuerza, por lo que pronto iniciamos contactos con el vecindario más cercano (es decir, las diversas páginas webs que rodean el Rock estatal) para que colaboraran y nos echaran una manita en lo que a enlaces y publicidad se refiere. También dimos bastante por culo a nuestros compadres y comadres para que pintaran con sus corazones este camino que parecía tan gris al principio.
Todo lo previsto se cumplió, no sin dificultades: el efecto google hizo mella (y vaya si nos costó aparecer en el buscador, joer); las visitas aumentaban a pasos agigantados; las aglutinaciones de yeso con agua se sucedían cada día (o sea, las entradas diarias); nos veíamos asociados en cualquier cima de una montaña (algunas webs nos nombraban en sus respectivas páginas); e incluso empezaba a anidar algún que otro pájaro sobre nuestro tejado (las posibles entrevistas con las bandas era ya una realidad).
Tanto y tanto yeso y cemento acumulado en nuestro sendero hizo que, a día de hoy, aquel montoncito de barro y paja desordenada se haya convertido en la calle más larga del barrio. Y todo gracias a vosotros. A la gente que nos sigue, nos apoya, nos visita, nos comenta y que, desinteresadamente, colabora con nosotros por puro y sano compadreo. GRACIAS.
Y nada gente, ya sabéis, si alguien pregunta por nosotros, decidles que vivimos en la calle Compadreo Rock.
Salud y Rock&Roll.
El Compadre Miguel y el Compadre Willy (Compadreo Rock).

|
|